El hecho de que Facebook te permita leer la entrada desde su propia web desvirtúa por completo el formato que le doy y quisiera en la medida de lo posible que lo leyerais como yo me lo imagino y así lo presento. Ahora bien, las historietas son iguales en los dos sitios, palabrita. Y los comentarios también los leo en los dos sitios igualmente.
Estas soooon las mañaniiiitas que cantaaaaaba el rey Daviiiiid... La verdad es que no entiendo la conexión entre esta canción y la celebración del cumpleaños, pero se ve que aquí es la tradición y a lo mejor la exporto a Valencia (solo para ver la cara de asombro). Mi cumpleaños pasó hace ya un par de semanas, pero realmente el tiempo para escribir aquí brilla por su ausencia y si quiero mantener cierto orden en las entradas del blog tengo que contar antes las cosas que me pasan y se me amontonan. Así pues, hablemos del 4 de septiembre…y el fin de semana no pudo empezar mejor.
Estas soooon las mañaniiiitas que cantaaaaaba el rey Daviiiiid... La verdad es que no entiendo la conexión entre esta canción y la celebración del cumpleaños, pero se ve que aquí es la tradición y a lo mejor la exporto a Valencia (solo para ver la cara de asombro). Mi cumpleaños pasó hace ya un par de semanas, pero realmente el tiempo para escribir aquí brilla por su ausencia y si quiero mantener cierto orden en las entradas del blog tengo que contar antes las cosas que me pasan y se me amontonan. Así pues, hablemos del 4 de septiembre…y el fin de semana no pudo empezar mejor.
<--
La llamada de un invitado especial, Toño, me despertó el sábado. Estaba de viaje por México DF y tenía un paquete que darme de parte de mis padres. Le invité a pasar a mi depa con la promesa de que no desvelaría las paupérrimas condiciones caóticas en las que estaba mi habitación… y bueno, toda la casa entera. En el paquete había una tarjeta de cumpleaños que rezaba: “No celebres el paso del tiempo… pero pasa el tiempo celebrando” y algo de pecunia, que nunca viene mal. Me hizo bastante ilusión y realmente no me lo esperaba. Después de que Diana nos subiera el prometido café calentito y frijoles tupper con nescafé en polvo nos dirigimos a la ciudad de Teōtihuácān en la nave de Gerard. Para que os hagáis una idea, en un focus Mocholo’s style de 3 puertas íbamos Cascabel, Diana, Gerard, Toño, David, Ricardo y yo. Todavía en Pachuca fuimos una persona más.

Toda la banda con la calzada de los muertos y la pirámide de la Luna al fondo.
Al llegar, estiré un poco las piernas (me tocó ir en la cajuela o maletero) y nos dispusimos a pasar la tarde imaginando cómo sería la vida hace 2000 años. Me encanta ir a estos sitios e intentar visualizar cómo sería si estuviera repleto de gente de la época, los mercados, sacrificios, rituales. Una ciudad en plena ebullición en el punto álgido de su vida. Como buen estudiante no tuve que pagar entrada y empezamos a andar por lo que fue una de las ciudades más grandes de la época maya. La ciudad de los dioses es un sitio espectacular. Aunque la inmensa mayoría de la ciudad ha sido borrada por el paso del tiempo y de los españoles (esto último es mentira, pero seguro que los Mexicanos dirán que los españoles fueron malos), todavía se puede admirar perfectamente la pirámide del Sol, la pirámide de la Luna y la calzada de los muertos. Después de dejarnos embriagar por la majestuosidad de la ciudad y azuzados por la inminente lluvia nos fuimos a comer bien cerquita una deliciosísisima sopa azteca (esta noche vamos a intentar repetirla) y un cafecito de olla.

Foto desde la pirámide de la Luna con la plaza principal y la pirámide del Sol.
Con la calma, nos dispusimos a volver a DF y en ese preciso instante Gerard me regaló un billete para manejar su Focus. Siempre he tenido ganas de manejar en países extranjeros pero con la nave sobrecargada, de noche, lloviznando (los limpiaparabrisas ya estaban desintegrándose) y con la cantidad ingente de topes (badenes) que había en la ciudad, quizá no llegué a sopesar detenidamente la dificultad de la tarea. Además, debo recordar que conducía con botas (por lo menos yo no tengo tanta sensibilidad) y la gente en el distrito conducen como locos. Más contento que un niño mexicano con papas y valentina me dispuse a poner a prueba mis habilidades conduciles y aunque suspendí totalmente el paso de los badenes, al final y haciendo balance me lo pasé mejor que sufrí, y como dicen aquí: si puedes manejar en el distrito, puedes manejar en cualquier sitio.
Después de dejar a Toño, nos pasamos por un par de casas a hablar con los tíos de Gerard (gente realmente interesante) y a conocer a Ana Polikarpova. Resulta curiosa su historia porque (no me acuerdo exactamente así que me inventaré la mitad de los datos para hacerlo más interesante) es una arquitecta Rusa que creció en Francia y después de viajar por América se enamoró de México y se ha venido a trabajar aquí. Hablando de las fallas, de los cortos de animación y de Hitler se hizo algo tarde y después de agradecerle su encantadora hospitalidad nos fuimos a dormir fijando la vista en el día de mañana.
A la mañana siguiente (más bien mediodía), mi fiel amigo Ricardo y yo nos fuimos al Wall-Mart a comprar todos los ingredientes para preparar una cena de cumpleaños deliciosa. Mientras, David estuvo haciendo tarea, limpiando un poco el depa y dejándolo todo ready for action. Al llegar de la compra, no tuvimos mucho tiempo de descanso y con algo de musikeli y muchas ganas nos dispusimos a preparar el menú de por la noche. La verdad es que he tenido muchísima suerte con Ricky (también con David, pero Ricky me ayuda más con el tema de la gastronomía) y no tuve si quiera que pedirle ayuda para que él solito se pusiera a procesar los alimentos y a lo que hiciera falta. El menú consistía en una más que perfecta tortilla española, un pastel de berenjena, carne picada, tomate, queso y romero y la tarta de queso de Txemita ligeramente tuneada. El pastel no quedó como esperaba, ya que tenía intención de modificar la receta que aprendí en Dinamarca para preparar la berenjena crujiente y que hiciera de capas estilo lasaña… pero al final la textura quedó algo regulera si bien el sabor del romero fue un punto muy positivo a favor.
Después de dejar a Toño, nos pasamos por un par de casas a hablar con los tíos de Gerard (gente realmente interesante) y a conocer a Ana Polikarpova. Resulta curiosa su historia porque (no me acuerdo exactamente así que me inventaré la mitad de los datos para hacerlo más interesante) es una arquitecta Rusa que creció en Francia y después de viajar por América se enamoró de México y se ha venido a trabajar aquí. Hablando de las fallas, de los cortos de animación y de Hitler se hizo algo tarde y después de agradecerle su encantadora hospitalidad nos fuimos a dormir fijando la vista en el día de mañana.
A la mañana siguiente (más bien mediodía), mi fiel amigo Ricardo y yo nos fuimos al Wall-Mart a comprar todos los ingredientes para preparar una cena de cumpleaños deliciosa. Mientras, David estuvo haciendo tarea, limpiando un poco el depa y dejándolo todo ready for action. Al llegar de la compra, no tuvimos mucho tiempo de descanso y con algo de musikeli y muchas ganas nos dispusimos a preparar el menú de por la noche. La verdad es que he tenido muchísima suerte con Ricky (también con David, pero Ricky me ayuda más con el tema de la gastronomía) y no tuve si quiera que pedirle ayuda para que él solito se pusiera a procesar los alimentos y a lo que hiciera falta. El menú consistía en una más que perfecta tortilla española, un pastel de berenjena, carne picada, tomate, queso y romero y la tarta de queso de Txemita ligeramente tuneada. El pastel no quedó como esperaba, ya que tenía intención de modificar la receta que aprendí en Dinamarca para preparar la berenjena crujiente y que hiciera de capas estilo lasaña… pero al final la textura quedó algo regulera si bien el sabor del romero fue un punto muy positivo a favor.

De izquierda a derecha, Javi (obvio), Ricky, Rosalba, Diana, David, Gerard y Dani.
Para el postre además, Diana nos deleitó con un flan muy bueno y terminamos la noche intentando acabar la botella de Tequila que me regalaron mis compis de depa.

GRAN regalazo de David y Ricardo. Para ser sinceros, en la noche no cayó, pero estamos trabajando en ello.
La noche tampoco se alargó en exceso, ya que era domingo y al día siguiente tenía que entregar una tarea que no había hecho y un examen que no me había preparado.

Otro regalo de Diana, que iba pinchado en el flan. Además, también me regaló una pulserita con los colores de Honda.
Es cierto que hubo momentos de melancolía, no so voy a engañar, ya que acostumbro a pasar el cumpleaños con la familia y celebrando con los amigos en Valencia. Para mí, la fiesta de despedida mexicana fue de alguna manera una celebración adelantada de mi cumpleaños. Sin embargo, y aunque alguien notara que no estaba del todo feliz, me sentí especialmente arropado por la semifamilia que estoy teniendo aquí y si bien es cierto que no puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, sí puedes evitar que anide en tu cabellera. Quisiera agradecer todos los mensajes al Facebook, correos más personales y mensajes al móvil aún más personales. Como he dicho, la semifamilia que está creciendo es por ahora maravillosa y experiencias de este estilo (en plan Erasmus) te hacen conocer mejor a la gente y valorar su compañía.
P.D.: Me está resultando más sencillo escribir entradas largas y de semana en semana (o cada quince días) que hacerlas cortitas y más frecuentes. Supongo que ese facebook que tanto odio es una gran herramienta para avisaros de cuando hay otra entradita fresca y así manteneros al día. Intentaré que no sean muy aburriiiidas para que no os dé pereza empezar a leerlas...
P.D.: Me está resultando más sencillo escribir entradas largas y de semana en semana (o cada quince días) que hacerlas cortitas y más frecuentes. Supongo que ese facebook que tanto odio es una gran herramienta para avisaros de cuando hay otra entradita fresca y así manteneros al día. Intentaré que no sean muy aburriiiidas para que no os dé pereza empezar a leerlas...
Javi,
ResponderEliminar...que cantaba el rey, a las muchachas bonitas, te las cantamos a tí...
Creo que seguía así y es mi manera de decir ¡Feliz Cumpleaños! Sí, muy tarde, pero mas vale tarde que nunca.
Es la primera vez que posteo un comment en tu blog desde hace mucho tiempo y me creo que va a sentar precedente. Además, teniendo en cuenta que esto siempre anima a seguir escribiendo, lo intentaré hacer más a menudo.
Me mola mucho saber de ti, porque creo que me entero más de tu vida cuando estas fuera que cuando estas en España. Es curioso, esto último pero entre mi trabajo y tu curso en la uni, no nos veíamos nunca.
Bueno lo dicho, que te voy a leer y de vez en cuando a escribir. Buenos post desde el DF.
Me das envidia, pero si no fui capaz de visitarte en DK, difícilmente lo voy a poder hacer a MX. I'll try it anyway...
Ya sabía que podía contar con tus comentarios. Realmente siempre agradezco cualquier tipo de comentarios en el blog y más si vienen de gente cercana y me impulsan a seguir escribiendo entradas más curradas.
ResponderEliminarSabes que estás totalmente invitado aquí, y si me pillas a finales de noviembre, quizá en vez de visitar México visitarás Cuba... es un plan que tengo en mente bastante factible.
Espero poder seguir contando con tus comentarietes, que parece que sistemáticamente la gente lee las entradas desde fb y se les olvida decirme cositas de amor.
Sé feliz!