domingo, 25 de septiembre de 2011

El Nevado de Toluca

Probablemente uno de los viajes más desintoxicantes desde que estoy aquí. Tanto físicamente como mentalmente, fue un soplo de aire fresco y de sacrificio. El plan surgió de rebote, ya que teníamos intención de ir a Puebla a casa de una amiga de Diana pero al final entre unas cosas y otras la casa sin barrer. El lugar al que decidimos ir es también conocido como Xinantécatl, el cuarto volcán más alto de México y en el interior del cráter de forma elíptica hay dos lagunas de agua potable, la del Sol y la de la Luna. La temperatura media anual oscila entre -2 y 12 ºC (frío, muy frío, un frío del copón) y el volcán es de tipo estromboliano de fase vulcaniana, de bóveda de lava, por lo cual se encuentra extinto (Wikipedia).

Aunque no estaba nevado cuando fuimos, es igualmente impresionante


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Puesto que no disponíamos de carro propio para llegar, tuvimos que tomar Diana, Ricardo y yo dos autobuses para llegar allá. Una vez en la falda de la formación rocosa, nos dispusimos más optimistas que Fernando Alonso a subir dando un paseíllo hasta arriba del todo. He de decir que tuve todo el viernes para planear el viaje que parecía bastante sencillo sobre el papel. Aproveché las características aventureras de mi móvil para dibujarme una ruta y después grabar todos los datos con los que hacerme el guay, pero después de una tarde creando el mapa off-line y estudiando el programita, nunca se llegó a conectar el gps… shame on me! Parecía estúpido andando y apuntando el móvil hacia el cielo esperando recibir mi posición para que me devolviera la altitud, velocidad, tiempo estimado de llegada, etc…


Imagen montada cual puzzle del gmaps. A parte tuve que interpolar las coordenadas... todo para nada.

En cualquier caso, la subida que parecía al principio agradable, dulce e inofensiva se fue tornando en polvorienta, empinada y monótona. No habíamos ido allí a ver un camino de tierra y una lomita con arbolitos que se repetían cada 100 metros así que Ricardo se dispuso a hacer autostop poniendo a prueba la buena fe de los Mexicanos. Después de varios coches, un padre de familia con su esposa, 2 hijos y manejando la interpretación americana del Polo se ofreció amablemente a acercarnos al Nevado. Si no sois de letras y sabéis contar, íbamos otra vez 7 personas en un carro chiquito. El conductor nos estuvo contando que probablemente tardaríamos algo más de 6 horas en llegar hasta arriba y que él sólo lo había hecho una vez. Quizá el optimismo que nos impulsó a hacerlo andando no lo era tanto, y era más bien una mezcla peligrosa de valiente ignorancia y locura.

Al llegar arriba, agradecimos enormemente la amabilidad del conductor y nos encaminamos a afrontar los últimos 2 km. Habíamos ganado subiendo en carro 600 metros de altitud y unos 13 km de marcha. El guardavolcanes guardabosques nos invitó amablemente a dejar las cosas en el albergue para evitar que acampáramos dentro del cráter y evitar también el religioso pago por acampar en la zona habilitada. Dentro de lo malo, dejamos atrás varios kgs y subimos simplemente con algo de abrigo, unas toallas y los bañadores. La empresa se presentó cuanto menos complicada, pues halládome nunca a 4200 metros de altitud y con esa concentración de oxígeno me encontraba sumamente cansado y sin fuerzas a la hora de afrontar estos últimos 2 km. Me costó enormemente llegar hasta la laguna del Sol pero el esfuerzo mereció totalmente la pena. Desde el punto más alto se podía admirar un cráter impresionante adornado con dos lagunas, una más pequeña que la otra.

Vista panorámica desde la entrada al cráter. Laguna de la Luna a la izquierda y del Sol a la derecha.

Como comenté líneas arriba, en nuestro escueto equipaje había un par de bañadores para meternos en la laguna del Sol. Era una especie de “limpia” que queríamos vivir Ricky y yo, bañarnos en la laguna más grande en uno de los volcanes más altos de México. Después de descansar un poco y de despertar la curiosidad y mofa de todos los desconocidos allí presentes, nos dispusimos con mucha fe a meternos para dentro. Quizá resulte extraño, pero al meterme por completo en esa laguna casi gélida, despertó en mí algún tipo de sensación mística y no pude si no sentir una especie de fuerza sobrenatural. Algunos dirán que es la adrenalina y gran parte de razón tienen, pero el hecho de estar calentado por el Sol y enfriado (congelado) por la laguna del Sol infundió un pensamiento muy poderoso en mí y me sentí en paz y armonía. La “limpia” parece que surtió efecto y después de secarnos y calentarnos (cada uno por separado, no unos a otros) volvimos a plantar la tienda de campaña y a cenar unas chocolatinas con leche.

Recibiendo una inyección de energía del Sol en la laguna del Sol.

La noche pasó con más pena que gloria, ya que el lugar “habilitado” para acampar era un suelo de tierra y el frío de la noche se volvió bastante incómodo. Más incluso para Diana, que no iba en absoluto preparada para pasar la noche (lo que nos costará de criar). Después de casi descansar un poco, salí de la tienda de buena mañana con fuerzas renovadas y dispuesto a subir el pico más alto. Cuál no sería mi sorpresa cuando me di cuenta que TODO el nevado se encontraba inmerso en una espesa niebla. Fui a preguntar a los trabajadores de allí y me dijeron que no merecía la pena subir, ya que con la niebla no se iba a ver nada y amenazaba lluvia. Como no contábamos con la posibilidad de guarecernos en un coche y el camino de vuelta era bastante largo, abortamos la misión de coronar el pico y recogimos Ricky y yo todo para volver.


Teníamos demasiada fe si creíamos encender un fuego con ese tronco. El suelo era tan incómodo como parecía.

Como me encontraba bajo los efectos de la inyección de fuerza después del baño, propuse bajar andando y la verdad es que estuvimos disfrutando de unos paisajes muy bonitos. Conforme íbamos bajando, la niebla iba desapareciendo y nos presentaba un valle verde con pocos núcleos poblados. También tomamos un par de atajos, cosa que nunca, bajo ningún concepto debe hacerse, pero nos sentimos con suerte y espíritu aventurero y la verdad es que nos ahorramos una gran parte de camino de tierra. En el albergue que había en la base comimos unas quesadillas que sabían a gloria y un café de olla. La última parte de la bajada la hicimos andando un poco y haciendo autostop. Al llegar a la carretera, casi compramos una Truchaca (pero ya no tenían) y al final un autobús nos llevó directamente a DF.

Más o menos el camino que hicimos. En azul lo que andamos, en amarillo el ride que nos dio el coche y en rojo los atajos que tomamos para volver (lógicamente la vuelta la hicimos prácticamente en su totalidad por el camino amarillo)

El balance final del viaje fue gratamente positivo. A pesar del frío, la altitud y la escasa comida que llevábamos, tuvimos bastante suerte con el clima, las vistas, el autostop y los atajos. Realmente el contacto que estoy teniendo con la naturaleza me infunde bastante tranquilidad y me siento más conectado con ella. A ver si sigo teniendo tanta suerte con mis compis de viaje y podemos seguir disfrutando de experiencias como estas.

P.D.: A ver si recupero la marcha y puedo escribir dentro de poco cómo fueron las fiestas de la independencia. Y a ver si os animáis a comentar, más que nada porque dentro de unos meses cuando vuelva a leer las entradas me gustaría que formarais activamente parte de la historia, y no solo como meros observadores-lectores.

4 comentarios:

  1. Javi impresionante que envidia, me molari mucho ir por esos parajes y tener esas experiencias, veo q lo estas pasando genial. Te ire siguiendo para ver si algun dia puedo y visito todos esos lugares. Un abrazo. ;)

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  2. Impresionante vista (casi como las que encontramos por aquí cerca)...me alegro que disfrutes... Un abrazo!

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  3. Te leo y aún te echo más de menos chavalote. Que sepas que la vida en Valencia no es igual sin ti, que no te felicité en tu cumpleaños (lo hizo Cris, pero no yo), pero que no me olvidé de él (4 de sept), y que estoy deseando que vuelvas para tomar el mando del equipo. Este finde ganamos y yo señalé hacia México para dedicarte la victoria. El resumen de este mensaje es que no me gustaría que olvidaras que eres una de las personas más especiales que conozco. Te quiero amigo!!

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  4. oye javierito, espero que hagas una entrada de tu final de estancia en méxico como nos merecemos tus seguidores. Un resumen sencillito será suficiente jejej

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