Hace bastante tiempo hice una encuesta en mi blog sobre cuanto tiempo me dábais antes de caerme con la bici. La epidemia de caídas se cebó con prácticamente la totalidad de los estudiantes que conozco. Los últimos metidos en esta bolsa fueron Joaquín y Fer debido a la búsqueda de sus propios límites, a una ingente cantidad de tiempo libre y una mente despierta.
Aun teniendo la bici de paseo arreglada y completamente operativa, le he cogido el gustillo a desplazarme con una mountain bike indestructible que encuentra caminos donde no los hay (hace de un desplazamiento de un punto a otro una odisea). Voy subiéndome por los bordillos, saltando por las escaleras, escalando cuestas, haciendo cruzadas para entrar a mi casa, etc. Como no tengo la velocidad de mi moto, pues necesito "algo" para viajar más contento. Aunque al tentar siempre los límites al final terminas encontrándolos.-->
<-- La cantidad de sustos que me he pegado con la bici no me caben los dedos de la mano (ni los dedos de los pies, ni...). Cruzarla con lluvia, no llegar a un bordillo, subir un bordillo de lado subiendo solo la rueda delantera...bajar las escaleras de una residencia. Me recuerda muchísimo a cuando vas con la moto (seguro que Gonzalo y Tomanlan sabe de lo que hablo): Al principio vas con la bici (o moto) muy tranquilo y con demasiada precaución(frenas prontísimo, cambias supersuave, ni llegas ni al 50% de tu fuerza y/o acelerador). Conforme pasa el tiempo, coges confianza y empiezas a buscar los límites (las distancias se hacen mucho más cortas), hasta que te pegas un susto, con suerte sin consecuencias y vuelves a empezar a gatear con un poquito más de experiencia. Tengo un amigo que siempre me ha dicho que nunca sabrás dónde está el límite hasta que lo rebases y sea demasiado tarde. Seguro que esa frase la sacó de algún piloto de MotoGP...
Volviendo a Joaquín y Fer, un día me comentaron que el señor Isaac fue capaz de bajarse un par de pisos de la H.C.Ørsteds Kollegiet con la bici (encima de ella, no al hombro). Ellos también lo intentaron aunque solo el último tramo, con desastrosas consecuencias. La finta salió por las orejas y Fer bajó rodando. Tenía que probarlo.
Quiero dejar constancia de que Isaac aprendió antes a ir en bici que a caminar y lleva bajando por las escaleras todo el año, aunque sea andando. Yo hice lo que pude y dentro de lo que cabe, con buenos resultados. Con todos ustedes el vídeo recién salido del horno.
P.D.: Me considero un Padawan con ganas de más y con poco respeto al miedo. Ya salté para ir a hacerme una foto con la sirenita, caminé por un el río helado para coger un balón y voy a hacer una paella con leña, agua, arroz y carne no reglamentaria.(valiente ingenuo). ¡Todavía no me he caído!
Aun teniendo la bici de paseo arreglada y completamente operativa, le he cogido el gustillo a desplazarme con una mountain bike indestructible que encuentra caminos donde no los hay (hace de un desplazamiento de un punto a otro una odisea). Voy subiéndome por los bordillos, saltando por las escaleras, escalando cuestas, haciendo cruzadas para entrar a mi casa, etc. Como no tengo la velocidad de mi moto, pues necesito "algo" para viajar más contento. Aunque al tentar siempre los límites al final terminas encontrándolos.-->
<-- La cantidad de sustos que me he pegado con la bici no me caben los dedos de la mano (ni los dedos de los pies, ni...). Cruzarla con lluvia, no llegar a un bordillo, subir un bordillo de lado subiendo solo la rueda delantera...bajar las escaleras de una residencia. Me recuerda muchísimo a cuando vas con la moto (seguro que Gonzalo y Tomanlan sabe de lo que hablo): Al principio vas con la bici (o moto) muy tranquilo y con demasiada precaución(frenas prontísimo, cambias supersuave, ni llegas ni al 50% de tu fuerza y/o acelerador). Conforme pasa el tiempo, coges confianza y empiezas a buscar los límites (las distancias se hacen mucho más cortas), hasta que te pegas un susto, con suerte sin consecuencias y vuelves a empezar a gatear con un poquito más de experiencia. Tengo un amigo que siempre me ha dicho que nunca sabrás dónde está el límite hasta que lo rebases y sea demasiado tarde. Seguro que esa frase la sacó de algún piloto de MotoGP...
Volviendo a Joaquín y Fer, un día me comentaron que el señor Isaac fue capaz de bajarse un par de pisos de la H.C.Ørsteds Kollegiet con la bici (encima de ella, no al hombro). Ellos también lo intentaron aunque solo el último tramo, con desastrosas consecuencias. La finta salió por las orejas y Fer bajó rodando. Tenía que probarlo.
Quiero dejar constancia de que Isaac aprendió antes a ir en bici que a caminar y lleva bajando por las escaleras todo el año, aunque sea andando. Yo hice lo que pude y dentro de lo que cabe, con buenos resultados. Con todos ustedes el vídeo recién salido del horno.
P.D.: Me considero un Padawan con ganas de más y con poco respeto al miedo. Ya salté para ir a hacerme una foto con la sirenita, caminé por un el río helado para coger un balón y voy a hacer una paella con leña, agua, arroz y carne no reglamentaria.(valiente ingenuo). ¡Todavía no me he caído!