martes, 20 de enero de 2009

The autumn semester is gone...

Oficialmente el cuatrimestre termina el 31 de enero. Después de todos los exámenes y de las diferentes historietas para hacerlos, el mundo volverá a girar y cual flor después del invierno, volverá a renacer en primavera. El spring semester promete bastantes cosas. Tengo una lista de cosas por hacer, un viaje en stand-by de mi novia, nuevos inquilinos en mi casa, un proyecto interesante con el microcontrolador, un interrail aguardándonos, quién sabe si una Block Party... Sin embargo, para hacer hueco a estas nuevas experiencias, hay que dejar pasar otras muchas.-->
<--Mucha gente que ha participado activamente en mi felicidad aquí en Odense desaparecerá para seguir su vida normal en sus respectivas realidades. Probablemente no vuelva a ver a la mayoría de ellos. Se convertirán en píxeles sin nombre en una fotografía archivada en una carpeta de nombre "varias" o "gente de Odense".
Con una minoría de ellos mantendré contacto lo que dure el Erasmus, o un poco más allá del verano. No me atrevo a decir que con dos o tres personas seguiré hablando bastante más tiempo. Es el encanto y la maldición del Erasmus. Es, salvando las distancias, como un campamento de verano o un frente de guerra.
Soy algo aficionado a las películas bélicas. Siempre me ha gustado ese sentimiento de "hermandad" que se nos transmite (una película es una película ya lo sé, pero varias de ellas estan basadas en vivencias reales). Es como si esa experiencia transformara a las personas y las hiciera más cercanas. Es como si naciera un sentimiento de fraternidad generada por la situación. Estas solo rodeado de gente que está como tú y nos vamos a enfrentar a algo gordo. Creo que la experiencia Erasmus es algo parecido. En situaciones normales no habría compartido ni la mitad de tiempo con ellos. Sin embargo, puesto que no tengo aquí a mis amigos de siempre ni a mi novia (en ningún momento me he olvidado de vosotros) mi nueva familia se ha compuesto por buenos amigos y mejores personas.
Siempre que he tenido algun problema con la bici, con mi ropa, con mi día a día, han estado allí. Las mejores comidas, fiestas, viajes, cenas, paseos, todos los momentos compartidos aquí han sido con ellos. El cuatrimestre pasado ha sido una pasada. Puedo asegurar que si me hubiera ido a otra ciudad, con otra gente y en otra atmósfera la experiencia habría sido diferente, pero nunca mejor.
Las personas que han determinado mi forma de ser y mi manera de comportarme han sido mis amigos de siempre. Los pocos amigos del colegio, los de la universidad, la escola, el baloncesto, mi novia, mi familia. Sin embargo, creo que hay que dejar un poco de hueco para enriquecerse con aquello que te puedan aportar las nuevas personas que te encuentres en el camino. Algunos de los viajeros que me han acompañado se bajan del tren en la próxima parada. Para muchas personas de mi familia odensina este viaje ha terminado. Quiero darles las gracias por haberme dejado formar parte de su vida y por haberme enseñado tanto.
No puedo aventurar cómo será el próximo cuatrimestre, pero estoy seguro que echaré de menos a unas pequeñas personas que se han ido. Espero conocer a mucha más gente y vivir cosas nuevas pero no cambiaría los últimos cuatro meses.
Espero que al terminar el Erasmus pueda escribir una entrada como ésta respecto al final del spring semester y de esta etapa de mi vida (porque al fin y al cabo es sólo eso, una etapa). Echo de menos mi vida en Valencia con mi novia. Echo de menos muchísimas cosas y tengo la certeza que este tiempo lo recordaré con mucha ilusión, pero lo que de verdad importa es mi vida real. Sin embargo, este tiempo me está ayudando muchísimo para evolucionar. Este momento también forma una parte importante de lo que soy.

P.D.: Me hubiera gustado poner una foto en esta entrada, pero no he sido capaz de elegirla. Los exámenes han ido bien gracias. Creo que estoy delante del primer pleno de mi vida que recuerde.
P.P.D.: Ahora que escrito cosas tan bonitas os podríais animar a venir a verme.

martes, 13 de enero de 2009

Long way back home

Llevo ya una semana aquí en Denmark. Cuando ya me había acostumbrado a la comida buena y al casi buen tiempo, me tocó volver para acá para hacer los exámenes. Las cosas han cambiado poco últimamente. Toca estudiar y realmente no tengo mucho que contar. Lo único que puedo contar es el frío con el que estoy conviviendo.
El día que llegué vi en el relojillo de uno de los taxis que hacía una friolera de -4,5 ºC. Estaba todo nevado, con bastante hielo y con algo de viento que me acompañaba hasta casa. La primera impresión fue la de un niño pequeño. Jugar con la nieve, pisotearla, tirarme encima, etc. Ahora ya no me está haciendo ninguna gracia. --> <--Aunque no está nevado ahora, hace un frío de narices. Si unes eso con el hecho de tener que estudiar, de tener que organizarte las comidas, ropa, habitación... estos días no están siendo muy Erasmus que digamos. Por lo menos he sido capaz de encontrar algunas distracciones, como contar los calcetines que tengo (23 pares) o empezar un nuevo proyecto basado en un Arduino controlado por bluetooth y mis nulos conocimientos de programación para Symbian.
Todavía tengo que reunir el valor para comprarlo (90 pavos) y el conocimiento para programar, pero creo que será un project cuanto menos divertido. Voy a intentar hablar con mis profesores para ver si cuela para presentarlo, porque si no la gente dice que para este semestre nos toca diseñar y dimensionar el alumbrado de un parking!!! Yujuuuuu!. Si alguien pudiera ayudarme con algo relacionado con OT estaría muy agradecido.

P.D.: Aquí tenéis una fotico del río heladito. No sé si se podrá apreciar, pero al otro lado del hielo hay una pelota que queríamos alcanzar Pablo y yo, pero no tuve el valor suficiente. (Pablo ni siquiera lo intentó)

jueves, 1 de enero de 2009

Feliz Año Nuevo!!!

La primera entrada del 2009. Me gustaría escribir algo especial, en plan recordar este último año, hacer un balance en todos los aspectos de mi vida, colgar fotos de los momentos inolvidables, felicitar a todo el mundo... Pero mientras escribo me doy cuenta que lo único que haría sería recordar el pasado. No quiero que está entrada hable del pasado, sino de los planes de futuro. Las típicas nuevas propuestas de principio de año.
Antes de volver a Valencia, estuve hablando con los españoles haciendo balance del cuatrimestre que había terminado y de las pocas cosas que habíamos hecho. Tuve la genial idea, junto con la rata de Ice Age de hacer una lista de cosas que haríamos el año que viene. Deberíamos cumplir todas ellas y ayudarnos unos a otros a conseguirla. --> <--La gente empezó a decir cosas como visitar tal ciudad o ir a cual museo, pero yo quiero ir un poco más allá. Mis espectativas de futuro (cuales logros de videojuego) tratan más de acciones que de ciudades. Son un poco complicadas de entender al principio y realmente vais a pensar que estoy un poco loco, pero tengo una apuesta pendiente y me gustaría que fuérais los testigos. Estas proposiciones son relacionadas con mi viaje de Erasmus. Las personales me las guardo para mí. Ahí van:
1.- Comerme con otra persona una pizza entera del Piccolo. Probablemente para 6 personas, terminando llenos llenos.
2.- Dormir al aire libre una noche. A la intemperie, viendo las estrellas, sintiendo la naturaleza...
3.- Ir al McAuto, (Aquí se llama McDrive) con la bici y pedir un Mcmenu.
4.- Ir de pesca. Nose si pescare algo, eso me da igual. Quiero simplemente ir a pescar y ver como los peces juegan conmigo.
5.- Sacar un 12 (una matrícula) en alguna asignatura. Probablemente la más complicada... incluso imposible... tengo un comodín.
6.- Caerme con la bici. Este propósito diréis que es fácil de cumplir, pero quiero una caída especial, no la típica subiendo bordillos o frenando mal o tumbando demasiado.
7.- Hacer un ángel de nieve. En plan Los Simpson.
8.- Ir al casino de Odense. No llevaré mucho dinero lo prometo. Puedo prometer también que volveré con menos dinero.
9.- Seguir un entrenamiento todavía no determinado y cumplirlo todas las semanas. Me gustaría mejorar mi elasticidad, fuerza, resistencia, velocidad, etc.
10.- Ir al castillo de Egeskov. Segun mi parecer un lugar bonico bonico.
11.- Visitar el museo de porsche y el museo de mercedes, los dos situados en Stuttgart y el museo de Carsberg en Copenhage. No vale llamarme friki de los coches.
12.- Por último visitar las dos capitales nórdicas más cercanas, Oslo y estoeselcolmo Estocolmo. Hacer algo de turismo cultural y esas cositas.

Son sólo 12 propósitos (una por cada campanada), algunos de ellos en plan cachondeo y otros un poco más complicados, pero tengo intención de cumplirlos todos y con nota. Quiero que al volver en junio pueda visitar mi blog entero y ver que todo aquello que me propuse lo cumplí. Estáis invitados a añadir logros a mi viaje, completamente libres de añadir o cambiar propuestas.
Además con el permiso de Pablo, voy a dejar aquí un vídeo que se ha currado bastante sobre pequeños cachitos de nuestra vida en Odense. No me canso de ver el vídeo.


P.D.: Yo era aficionado a enviar mensajitos para felicitar el año o la Navidad, pero esta vez aprieta un poco la crisis y no he podido enviar ninguno. Me gustaría desde aquí desear lo mejor a todo el mundo. Como acostumbro a decir(cogiendo prestado un cachito): Sed felices hoy... y los demás 364 días.