Ha sido un fin de semana bastante intenso. Como ya tengo una casa donde vivir, las horas no fueron malgastadas en deambular por las calles de Copilco (es un barrio estilo Xúquer) buscando anuncios. NO. ¡Todo lo contrario! Para la noche del viernes tenía dos planes bastante consistentes. El primero era ir con los estudiantes de ingeniería a tomar unas chelas por el barrio junto con Tomás. Éramos todos de nuevo ingreso en la UNAM y participábamos en las jornadas de acogida así que habíamos hecho un grupo bastante majo. El segundo plan era irme con David, uno de los compis de piso a una competición de tacos. No en plan pelea de insultos si no a ver quién come más (terminó ganando con 19 tacos, bastante lejos de los 42 que dice Tomás que puede engullir). Aunque este segundo plan me convencía y asustaba a partes iguales, preferí cumplir con mi palabra (ya había quedado con los ingenieros) y pasar una noche de tranquis tomando. Cuál no sería mi sorpresa cuando al llegar me habían cambiado por completo de plan.
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Como aquí llueve muchas tardes como si no hubiera mañana, tuve que esperarme en casa a que amainara el granizo y optar por llegar ligeramente tarde a la cita. Por si esto no fuera suficiente, me dejé la ventana de la habitación abierta así que aprendí a la fuerza que antes de salir hay que cerrar todo. Después fregar el suelo de mi habitación, decidí llamar a Tomás para ver si todavía me estaban esperando y me dijo que ya se habían ido todos y que pasaría en carro a por mí para llegar antes. No sé si habéis jugado al GTA, pero probablemente los diseñadores del juego se inspiraron en la manera de manejar (conducir) que tienen los de México DF. Los cinturones de seguridad son peso de más y los intermitentes no existen. Todo el mundo va con las luces largas puestas y las incorporaciones a las calles son como ir a Alcalá de la selva, tú metes el morro en cuanto tienes oportunidad y ya (te) frenará el otro si quiere. Además, no íbamos ahí al lado a tomar unas cervezas, si no que nos íbamos de antros (discoteca) a la zona de La Condesa (estilo zona puerto, de pasta vamos) en el centro de la ciudad. Habían decidido que querían salir a bailar toda la noche y yo no iba preparado ni económica ni vestimentalmente. Llevaba unas botas que pesaban un quintal y bastante poco dinero.
Estuvimos dos horas y media buscando un sitio que nos convenciera a todos, es decir, que la entrada no costara mucho dinero y que no hubiera una cola gigantesca. Era el primer viernes desde que empezaron las clases, la zona estaba a reventar y como era una zona supercool, los covers (la entrada) a los antros costaban entre 150 y 200 pesos (No recuerdo haber pagado para entrar en ningún sitio en Valencia) y no incluía consumición claro. Al final entramos en el BLACK, pagando 100 pesos y lo que parecía una noche abogada al fracaso fue mejorando poco a poco. Además, me trajo muchísimos recuerdos de Dinamarca. Había Capitán Morgan, bebiendo casi me parten un diente en plan Lidia y nos pedimos una botella para todos de tequila como la que nos tocó en Retro. Me hizo mucha gracia cómo hubo tantísimas coincidencias, o cómo quise yo encontrarlas. Al final me tuve que retirar prontito porque no tenía más dinero y me encontraba mal (llevo arrastrando algún tipo de gripe y las bebidas frías no deben ser lo mejor), pero me lo pasé genial. Por cierto, en el taxi de vuelta me di cuenta de otra costumbre digna de alabar. Según ellos, para evitar asaltos los semáforos se pueden saltar por completo, así que cada vez que había un semáforo en rojo disminuía la velocidad y simplemente lo tomaba como una mera sugerencia.
La mañana del sábado pasó sin pena ni gloria. Fui a comprar con David al Wallmart bastantes cositas, entre otras las cookies, queeeso, pasta, noodles, zucaritas y algunas especias. Al volver es cuando soltó la perla de "estás cansado para llevar tu comida pero bien que podíais con el oro azteca" que me hizo mucha gracia. Por la tarde estuve perreando y peleándome con la lavadora (ya pondré un vídeo del electrodoméstico en sí) y por la noche se preparaba una buena. Como era más o menos la primera noche que estábamos todos los del piso juntos, preparé un poco de pasta Jan style. Tampoco era nada del otro mundo, pero quedó bastante chido con los champis, bacon, carne molida, cebolla, tomate, pimienta y orégano. Luego un poco de mantequilla, quesete y al horno… a no, que todavía no sabemos usarlo y tuvimos que hacer un apaño con el microondas. Entre las chelas y las risas llegó el hermano de Diana con Rosalba (la chica que ha comentado la entrada anterior) y nos dirigimos a la zona rosa. Normalmente diría que no pensarais mal, peeeero en este caso tenéis que pensar mal totalmente. Es una zona temática en el centro dedicada a la fiesta de los gays y lesbianas en general. Y antes de seguir no os voy a engañar, me lo pasé infinitamente mejor que la noche del viernes.
Estuvimos dos horas y media buscando un sitio que nos convenciera a todos, es decir, que la entrada no costara mucho dinero y que no hubiera una cola gigantesca. Era el primer viernes desde que empezaron las clases, la zona estaba a reventar y como era una zona supercool, los covers (la entrada) a los antros costaban entre 150 y 200 pesos (No recuerdo haber pagado para entrar en ningún sitio en Valencia) y no incluía consumición claro. Al final entramos en el BLACK, pagando 100 pesos y lo que parecía una noche abogada al fracaso fue mejorando poco a poco. Además, me trajo muchísimos recuerdos de Dinamarca. Había Capitán Morgan, bebiendo casi me parten un diente en plan Lidia y nos pedimos una botella para todos de tequila como la que nos tocó en Retro. Me hizo mucha gracia cómo hubo tantísimas coincidencias, o cómo quise yo encontrarlas. Al final me tuve que retirar prontito porque no tenía más dinero y me encontraba mal (llevo arrastrando algún tipo de gripe y las bebidas frías no deben ser lo mejor), pero me lo pasé genial. Por cierto, en el taxi de vuelta me di cuenta de otra costumbre digna de alabar. Según ellos, para evitar asaltos los semáforos se pueden saltar por completo, así que cada vez que había un semáforo en rojo disminuía la velocidad y simplemente lo tomaba como una mera sugerencia.
La mañana del sábado pasó sin pena ni gloria. Fui a comprar con David al Wallmart bastantes cositas, entre otras las cookies, queeeso, pasta, noodles, zucaritas y algunas especias. Al volver es cuando soltó la perla de "estás cansado para llevar tu comida pero bien que podíais con el oro azteca" que me hizo mucha gracia. Por la tarde estuve perreando y peleándome con la lavadora (ya pondré un vídeo del electrodoméstico en sí) y por la noche se preparaba una buena. Como era más o menos la primera noche que estábamos todos los del piso juntos, preparé un poco de pasta Jan style. Tampoco era nada del otro mundo, pero quedó bastante chido con los champis, bacon, carne molida, cebolla, tomate, pimienta y orégano. Luego un poco de mantequilla, quesete y al horno… a no, que todavía no sabemos usarlo y tuvimos que hacer un apaño con el microondas. Entre las chelas y las risas llegó el hermano de Diana con Rosalba (la chica que ha comentado la entrada anterior) y nos dirigimos a la zona rosa. Normalmente diría que no pensarais mal, peeeero en este caso tenéis que pensar mal totalmente. Es una zona temática en el centro dedicada a la fiesta de los gays y lesbianas en general. Y antes de seguir no os voy a engañar, me lo pasé infinitamente mejor que la noche del viernes.
Como sólo teníamos 3 tenedores en la casa, tuvimos que apañarnos con un tenedor-paladeplaya, el utensilio para servir la pasta y un tenedor de trinchar.
Tomamos unos taxis y nos dirigimos para allá. No tardamos mucho en entrar en un antro llamado lollipop(acordaos que antro es discoteca) de 3 pisos después de pasear por la calle y ver casi todas las paredes iluminadas en rojo o rosa, luces navideñas en los árboles y diferentes sexshops. El cover era de 25 pesos (un euro y medio) y el lugar estaba lleno de locas y piratas. Estuvimos bebiendo Perla negra (enlace a Facebook, no hace falta que os hagáis fans) y bailando entre la sala de en medio y la terraza. La verdad es que en ningún momento me sentí como un corderito rodeado de lobos, al revés, allí la peña va a su rollo y si realmente das señales de que te va la marcha pues entonces al lío (tampoco era una noche para ponerse a ligar…). Mención especial a cuando ponían temazos (Ricardo y yo ya estamos practicando) y todo el mundo se sabía la coreografía. Al final de la noche (pasadas las 3) nos bajamos a la planta baja para cantar en el karaoke Clavado en un Bar pero como había muchísima cola (de fila), después de ver a varios figuras y algunos no tanto, nos fuimos a desayunar unos tacos. Al llegar al departamento, estuvimos con la guitarra (mis dos roommates saben tocarla) cantando Clavado en un Bar y demás rolas. Redesayunamos unas guayabas y nos fuimos a dormir prontito (es curioso como se lían las cosas).
Entrada del sitio en cuestión. Probablemente sea la primera vez que vea desglosado el IVA en la entrada a una discoteca y como en es habitual, redondean.
El domingo fue un poco zombi. Por la noche estuvimos haciendo planes superchulos pero al final la resaca y el cansancio pudieron con nosotros. Nos tiramos la tarde jugando al dominó (mi abuelo estaría orgulloso) comiendo papas, bebiendo agua de güía (no sé si se escribe así, pero en cualquier caso no es alcohólica) y haciendo bromas de los españoles conquistadores. Por la noche cenamos unas alitas muy muy ricas que trajo Rosalba.
P.D.: Ya sé que faltan fotos en el post tan letroso, pero como tooodo el mundo en España me ha metido el miedo en el cuerpo de que voy a morir atracado y secuestrado, no salí ninguna de las dos noches con ella. La próxima vez me la llevo va.
P.D.: Ya sé que faltan fotos en el post tan letroso, pero como tooodo el mundo en España me ha metido el miedo en el cuerpo de que voy a morir atracado y secuestrado, no salí ninguna de las dos noches con ella. La próxima vez me la llevo va.
Que buena entrada, y que genial escuchar que la pasaste mejor el Sábado (claro porque iba yo, LMFAO). Me alegro que esté llendo de bueno a mejor. Ojalá así siga. Por cierto, sí me llamo Rosalba pero prefiero que me digas Ross, Rossba, Rose, Rous, Rossy o como se te hinche la gana, pero no por mi nombre completo, siento que la gente está molesta conmigo o algo así. ¡Jajajajaja! Excelente post.
ResponderEliminarlo de iros a dormir prontito, es ¿porque llegasteis temprano? :)
ResponderEliminarPobre estúpida temazo total jajaja
ResponderEliminarPara cuando un video tuyo bailándolo???
Cuídate!!!
me alegro leerte tan contento y ocupado... me das mucha envidia pero sana...
ResponderEliminarDisfruta y sé feliz... te robo la frase! Un abrazo gigante!