jueves, 11 de agosto de 2011

Primeros días en la (casi) otra punta del mundo

AVISO: Esta entrada es larga de cojones narices. Me han pasado miles de cosas desde que tomé el avión en Barcelona hasta ahora. Probablemente me acuerde de unas pocas cientas de ellas y realmente a vosotros os resultarán interesantes algunas decenas. Así que, si realmente queréis llegar hasta el final del post, es mi deber avisaros que probablemente os tome unos 10 minutos en terminarlo, tiempo para los comentarios a parte.

Como todas las historias de aventuras (por lo menos para mí lo ha sido), vamos a empezar por el principio. En el embarque a Barcelona para ir a Atlanta, la amable señorita del mostrador de facturación, después de preguntarme si quería matar a gente o si había llevado la cámara reparar, me estuvo reteniendo porque no tenía visado de estudiante y no quería que en USA me metieran en otro avión de vuelta. Al final y tras hablar con inmigración de allí parece ser que no iba a tener ningún problema…

<--Y así fue. Después de (el orden de los factores no presenta relación ninguna con la realidad, es sólo una enumeración) un capítulo de Jamie Oliver sobre la mala alimentación en USA, otro de top chef de guerra de restaurantes, la película de “The Green hornet” y la de “La legión del Águila”, dos minisiestas, una sesión de papiroflexia y otras tantas horas intentando dormir llegué a Atlanta muuueeeerto del asco.

En la sesión de fichajes (el supercontrol de seguridad del aeropuerto donde te toman las huellas de todos los dedazos y una foto) me estuvieron haciendo preguntas típicas sobre dónde iba y si quería matar a alguien. Entre lo cansado que estaba (estar sentado cansa) y que eran las mismas preguntas de siempre yo no le di la mayor importancia. Me dieron un papel y me encaminaron a otro control tras un largo pasillo y unas escaleras. Allí les di el papel y el jachondo del segurata joven y afroamericano (negro vamos) me empezó a decir: ummmm, tienes pinta de ingeniero no? Sí, sí, definitivamente eres un ingeniero. Claro, después de 9 horas de vuelo me dejó totalmente alucinado. Y él seguía: Es que me pagan para reconocer a los maleantes y encasillar a la gente en un vistazo y tal… muy Lie to me. A lo mejor pasaron 30 segundos hasta que me di cuenta que estaba escrito en el papel que le acababa de entregar, y el tío me estuvo vacilando todo ese tiempo en plan, es que esas botas tan útiles son típicas de ingeniero, las gafas que llevas son de alguien que estudia mucho, las manos son de trastear con cosas, etc. Se estuvo riendo de mí un rato y al menos a mí me despertó y alegró un ratillo. En el aeropuerto tampoco pasó mucho más. Otros tantos controles, un hotdog con chili, comprar un adaptador que no tenía y una pequeña tertulia con otros dos mexicanos y una española.

Al llegar al aeropuerto de Juárez Internacional empezaron los ligeros problemas. El teléfono español no funcionaba y había quedado con una persona para que me recogiera. Le pedí el teléfono a una amable señorita de negocios (supuse que no le costaría tanto a ella como a una madre de familia) y después de hablar con mi contacto, no fui capaz de encontrarle. Compré una tarjeta y le estuve llamando como 100 veces y no respondió al teléfono, así que una hora después de llegar tomé un taxi que me llevó al primer hostal. Gran hostal por cierto, con desayunos de fruta (melón o papaya), tostas de maíz con queso y puré de frijoles, flan de fresa y café (el café iba separado, no en el flan). Allí estuve 2 noches hasta que me mudé a uno más cercano de la uni y que tenía camas libres (porque sólo reservé para 2 noches y la tercera estaba todo completo, stupid me). El cambio sin embargo fue a mejor.

Restos de piedras volcánicas y unos balcones de piedra muy chulos dentro del campus CU.

Los primeros días estuve buscando alojamiento y entendiendo la magnitud de la ciudad universitaria. Justo a la mañana siguiente de llegar, fui a la facultad de ingeniería para entregar los papeles y para hacer una ruta guiada por Tomás (el buddy o alumno mentor de aquí) a la UNAM. Para que os hagáis una idea, la CU (sé u) o ciudad universitaria que sólo es un campus de la UNAM (como el poli tiene a Gandía y Alcoy), tiene código postal propio, 4 museos, otros tantos teatros, una estación de bomberos propia (mención especial a una pequeña división en la facultad de química, no entiendo por qué si mi hermano nunca ha liado ninguna…), seguridad propia y servicio de transporte con 12 líneas de pumabuses. Muuuuy grande. Un profesor bromeaba diciendo que lo único que le hacía falta era una plataforma petrolífera y que ya estaban trabajando en ello. Le concedieron un premio Príncipe de Asturias y es patrimonio cultural de la humanidad. Un campus muy bonito y que después de un viaje de 13 horas y de haber descansado escasamente 4 por el cambio horario me apetecía mucho ver y patear durante algo más de 5 horas. Después de la paliza, el premio fue unos tacos (8, sí, 8) al pastor en la calle de la salmonela (así lo llaman ellos). Reventadísimo de comer y de andar me dirigí a la cama muy contento por la universidad en la que iba a estudiar y la comida que iba a comer (picante tanto a la entrada como a la salida, no sé si me explico).

Cerveza con chile... emmmmm... tampoco hay mucho más que decir.

Los días siguientes no fueron muy interesantes que digamos. Patear los alrededores de la uni buscando cuarto, disfrutar de unas chelas con la gente de aquí (Con chile claro) y visitar por mi cuenta el campus. No nos vamos a engañar, ha sido BASTANTE frustrante tirarse prácticamente 4 días completos buscando un lugar para vivir. Gente que no responde a las llamadas cuando ya habías quedado con ellos, sitios lejos lejos de la uni, cuartos compartidos con otras 3 personas en literas, casas que al final sí pero luego no, sitios perfectos pero que sólo rentan por un año completo, números de las casas puestos al azar… Además, hay que añadir que el viernes que eran las jornadas de bienvenida (teníamos que estar en un anfiteatro escuchando historias interesantes sobre la unam, inmigración, los seguros de vida, etc) empecé a no encontrarme realmente bien y tuve que volver a descansar al hostal (el segundo, el bueno, el que estaba a 5 min de la universidad). Como me estuvo adelantando Paul, había caído sobre mí la maldición de Hernán Cortés de Moctezuma y entre la altura, la sequedad, la contaminación y muy probablemente esos tacos buenos, me quedé 16 horas en la camita bebiendo agua, sudándola, con cagalera y escalofríos. Por suerte, todo eso ya ha pasado y sólo me encuentro algo cansado porque todavía no me he aclimatado a la altura y la contaminación. No hay que preocuparse por nada papá y mamá. Al final, en un anuncio que pusieron en mi hostal encontré la luz que ilumina mi sendero, un departamento al lado de la uni con gente de buena onda. Pero de eso ya hablaré otro día.

El domingo lo dediqué a marear y a disfrutar del campus. Estuve por la mañana en las islas (un parque con arbolitos) en varios conciertos al aire libre y por la tarde estuve practicando malabares con la gente de allí. Todavía soy un poco bolo, pero estamos trabajando en ello. Es increíble la de gente que pasea por allí y la cantidad ingente de perros. Me recuerda al parque de Cabecera o el Hide park. Además, hay muchísima gente haciendo cositas interesantes como parkour, yoga, malabares, escalada, etc. Y te puedes unir sin problemas. No me iré de aquí sin jugar un partido de fútbol americano.

En cuanto a las clases, los profesores son bastante cercanos. Sólo tengo 2 asignaturas de alrededor de 10 alumnos cada una y es fácil hablar con ellos. Los estudiantes no son taaan abiertos (son ingenieros vamos) pero tiempo al tiempo. Ya no me pierdo por el campus, o por lo menos por la parte norte. Creo que tendré suficiente tiempo libre como para sacarlas con buena nota, ooooooOOOOOoooooo bien, sacarlas con nota y ver un poco la ciudad y la gente de aquí. Sólo el tiempo lo dirá. La asignatura que tengo para el proyecto va a ser un juego para la kinect(r) y la otra es la de Ranko pero con un tekilín como profesor. Ya me estoy haciendo amigo de los "informáticos" (Si Marta no lo está leyendo, frikis) que me van a dar charlas sobre Android y dejarme internet.

Segunda clase de la asignatura, jugar al kinect. Es cierto que en Valencia jugábamos al Angry birds, pero es que esto era la parte principal de la clase y era obligatorio.

Por último, quiero estrenar nueva sección en mi blog (mierda de BFN, me está cambiando la manera de pensar), que se llamará: “México, como Valencia pero no” (se aceptan sugerencias para cambiar un título que no me apetece pensar, pero que no me convence tampoco)

México, como Valencia pero no

En el capítulo de hoy, quisiera hablar sobre la fauna de la universidad. Por todos es conocido los gatos que tenemos en el poli, que más que gatos son cerdos vietnamitas cebados por los adorables estudiantes hasta la extenuación. Bueno pues aquí, a parte de los miles de perros, y algunas estudiantes, por todos los árboles hay adorables chip&chops que vacilan a los perros. Aunque ya he visto estas ratas con cola y bonito pelo tuve que echarle una foto.


Chip, comiendo como si no hubiera mañana un bollo con salsa picante.

Realmente no cambio a los gatos por las ardillas, porque si ya los gatitos son revientactividades con los niños de la escola que atrapa su atención, no me lo quiero imaginar con ardillas. En el próximo capítulo hablaremos sobre la policía.

P.D.: Ya me he dado cuenta que el tema de comentarios no funciona fluidamente. Algunos porque tienen que descargarse no se qué historia y otros, vamos a ser sinceros, porque no tienen esa frescura o chispa para comentar. Incluso hay gente que tiene vergüenza... pero bueno, ya tengo un chachicontador de visitas que me indica que alguien me lee, aunque sean 2 personas que entran 10 veces cada día.

6 comentarios:

  1. La proxima vez que hagas un post tan largo me hago unas palomitas antes.
    Y eso, que de maldición de Moctezuma nada, eso es de comer en la CALLE DE LA SALMONELA. Vamos, estaba claro, les faltó hacerte un croquis xD
    PD: Friki tú :P

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  2. ya te estoy comentando, no te aflijas.Digo yo que alguna vez empezarás la vida tranquila. Además Hernán Cortés debería protegerte ¿no te parece? :)

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  3. Toda una odisea en los primeros días! No habrás tenido tiempo para aburrirte. Por lo menos ya tienes casa y ya no te pierdes por la universidad, que mas que universidad yo lo llamaría ciudad XD
    Besitos!
    PD.: los gatos del poli no están gordos, son de hueso ancho

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  4. Que agradable leerte Javi!!Para mi fue una lástima no poder ir a despedirte pero espero verte pronto, ya que, al menos, te leeré a menudo.Que vaya todo perfecto!

    PD: Me ha salido de palabra de verificación minga. Que blog más guarro!

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  5. Me dijiste que buscara en tu Facebook tu blog, y como buena stalker (broma) lo encontré. Ya leí un par de entradas, me agrada que escribas. Por cierto te aseguro que te acostumbrarás al chile, regresarás a Valencia mitad mexicano! :). A pesar de muchas cosas raras la ciudad es hermosa. Jajajaja O algo así. Espero que sigas escribiendo. Qué tal sobre la salida del sábado? Jajajajajaja. Excelente blog Javi. Saludos!

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  6. Puto android! ! No me deja comentar! Había escrito mucho javi, pero ser ha botado. Mañana con teclado te digo lo guapo que eres...

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